CARTAS

El Laberinto

.







.

ABRIGO ROJO

.


«Es obvio -había anotado- que la palabra azur evoca la palabra cielo pero no la revela. La palabra vacío, en cambio, podría revelarla.» Si escribo: Antes de ser negro, azul fue el vacío de mi alma, cubro, con esta única frase, toda la extensión del cielo».
.
.
-Edmond Jabès-
.






.

jueves, 10 de febrero de 2011

DOMINGO

.






DOMINGO






«Es lo que no se ve lo que nos permite ver.»


-Edmond Jabès-





















      Domingo es un nombre dicho para evocar los días de la semana, una hilera de pasos. Es necesario regresar al lenguaje del cuerpo, antes, mucho antes de que arrojase sobre la voz su condición de testigo, pero antes, mucho antes de recordar.

Las primeras palabras que se me vienen a la memoria son organdí, sol y ventana, cada una se le parece a la palabra domingo como un punto en mitad de de otro punto.

Rosa, la palabra rosa es la que se aproxima a una tela de sol. Sol, se enciende cada sol al lado de la palabra domingo, pero ha de ser con, junto a ventana: dos hojas que se entreabren para volverse a cerrar, para volver a estar luego desde otro sitio y en el mismo a la vez.

Casa, cuántas palabras casa se me aparecen ahí siendo sólo las letras primeras, cuando no se nombraba más que para decir cosa.

Primero son cosas que nada más se ven por las de alrededor, cosas en forma de rumor… Arriba…, aquí domingo suena desde lo alto, tan arriba como para poderse juntar con campana: las campanas sonaban hasta en la arena pero sería imperdonable dejarse amortiguar diciendo: “así de alto sonaban las campanas”… Lo de arriba era el humo, el que avisaba de lo que sucedía más allá, donde el sonido llama.

Meticulosamente, me hacen falta muchas palabras que sean sin terminar, que se abran de tal manera que se desdigan, se coloquen en filas, en redondel, suban y bajen desamparadas como están ya solas las cosas. Detrás de esa pared, debajo de esa pared, a la derecha, a la izquierda de esa pared. No digo cuántas, cuántas las veces que me pasaron,  no en estados de tiempo que las arrancan.

Se extingue la narración buscando que se parezcan, no es geometría,
las alianzas no pertenecen a la mano ni es en los ojos, sólo detrás o a la derecha o en eso que no se ve.










No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...